¿Gritar es bueno o malo?

La mayoría de las mujeres grita en algún momento del trabajo de parto: la intensidad del grito no siempre tiene que ver con la intensidad del dolor, mucho menos con el nivel de sufrimiento. Es una manera de expresarse.

los gritos durante el parto-2


El grito viene a reforzar una intención en cualquier situación apasionada, como el parto. Cuando estamos enojadas gritamos, cuando golpeamos algo con fuerza gritamos, cuando algo nos asusta gritamos y también gritamos si podemos cuando hacemos el amor. El parto es un momento intenso y dramático. Un pasaje a una nueva vida en todo sentido, es esperable y saludable permitir el grito como recurso liberador.

Debemos tener en cuenta que en ese momento también hay jadeos, gemidos, risas y llanto. Son expresiones espontáneas de diversos sentimientos que se van sucediendo en un trance tan especial. La expresión y la descarga de sensaciones mediante la voz, siempre es buena.

En algunos hospitales y sanatorios privados tal despliegue de libertad está mal visto.
No se les permite a las mujeres gritar. A veces se las reprime de manera verbal y otras veces suministrándoles algún calmante. ¿A quién le molesta el grito? ¿A la mujer o al equipo que lo escucha sin comprometerse con la situación?

No hay ningún estudio que haya podido comprobar que si la mujer grita daña al bebé o pierde fuerzas para pujar. Todos los sentimientos expresados durante el parto constituyen verdaderas señales de vida.

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