¿Qué es el puerperio?

Nació tu bebé y estás encantada. Toda tu atención está puesta en protegerlo y en darle todo lo que necesite. De lo que quizás no estés tan consciente es de la transformación que está viviendo tu cuerpo y tu mente.

Todo sobre el puerperio-2

Al término del parto iniciaste un periodo que se extiende por unos 45 a 60 días llamado puerperio (aunque en mujeres que dan de amamantar por un periodo prolongado y activo, el puerperio se les extiende un poco más). Durante el puerperio en tu cuerpo se producen transformaciones anatómicas y funcionales progresivas que se inician después del alumbramiento. Es un ciclo durante el cual los cambios que el embarazo desarrolló en tu anatomía y que ejerció sobre las funciones de tus órganos y las glándulas de tu cuerpo deben ser restituidos a su estado pre-grávido (antes del embarazo). Todas estas transformaciones no se limitan a tus funciones fisiológicas y endocrinológicas (hormonales). También inciden en tus emociones y en tu modo de sentir.

Desde el punto de vista fisiológico el esfuerzo que tu organismo debe realizar en las primeras 24 horas después del parto se centra en la retracción (definitiva) y en la contracción (temporaria) de la fibra muscular uterina. Es tanto lo que cambia tu útero después del alumbramiento que mientras hacia el final de la gestación medía 32 centímetros cuando nace tu bebé apenas mide 7. También desciende su peso: de pesar 1,5 kilogramos el útero vuelve a pesar 60 gramos al término del alumbramiento.

Después del parto se continúan perdiendo pequeñas cantidades de sangre roja rutilante que eliminarás por genitales. Ni la retracción ni la contracción del útero --lograda a continuación del alumbramiento-- es total, por lo que durante varios días continuarás perdiendo sangre acompañada de deciduas esponjosas (membranas ovulares). Se trata de unos 500 cc de sangre.
La tensión arterial y la frecuencia cardiaca, no obstante, se mantienen dentro de parámetros normales. La temperatura al tercer o cuarto día experimenta una elevación por aumento del metabolismo mamario (por la “bajada de leche”). Este aumento no debe durar más de 24 horas.
Además desaparece la pigmentación cutánea, las estrías cambian de un color rojizo a un tinte nacarado. Y la pared abdominal está flácida, los músculos rectos del abdomen están estirados pero, todo esto, con el tiempo, irá contrayéndose. De lo contrario, con gimnasia, poquito a poco, el abdomen irá recuperando su tonicidad.

Finalmente los órganos digestivos vuelven a su posición normal y retoman su fisiología. Es normal, no obstante, que en los primeros días post alumbramiento sufras un poco de constipación. Y si bien, en general, esto se soluciona en forma espontánea, se recomienda una dieta liviana con alimentos que ayuden a la evacuación intestinal. Entre los días 10 y 14 después del parto el útero regresa a su posición intrapélvica.

Durante los 25 días posteriores al parto el endometrio (mucosa que cubre el interior del útero) va cicatrizando en forma natural y, con el paso de las semanas, va recobrando grosor.

Entre los días 30 y 45 puede reaparecer la ovulación. En caso de no haber fecundación, reaparece la menstruación. Si estás decidida a amamantar a tu bebé por un periodo prolongado y en forma muy activa, observarás que tu puerperio puede extenderse por más de 45 días e inclusive retrasar el retorno al ciclo sexual normal (menstruación).

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