Semana 29: pequeño explorador

A esta altura, tu hijo aprendió a gatear y va de un lado a otro, intentando descubrir el mundo como un pequeño explorador. ¡Acompáñalo en esta aventura!

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La experiencia de conocer

En estos días, tu bebé no se queda quieto un minuto y se transforma en un aventurero del hogar. La curiosidad y la fuerza de su cuerpito ya lo impulsan probablemente a gatear (o intentarlo con mucha insistencia) o arrastrarse por el piso buscando todo. En muchos casos ya se para solo aunque todavía necesita agarrarse de algún mueble.

Cuando se para, puede sostenerse, pero volver a sentarse no le resulta una tarea fácil. Se cae mucho, pero si el ambiente es seguro, los golpes son solo parte de su aprendizaje. Agarra todos los objetos que están dando vuelta, y puede sostenerlos en sus manitos, incluso sus alimentos. Le encanta comer con sus manos.

Sus habilidades físicas y cognitivas se desarrollan cada día más. Su vocabulario es más extendido, ahora utiliza las sílabas dobles para comunicarse. Reconoce palabras y sonidos y dirige su atención a ellas cuando las escucha. Y lo que más le interesa en el mundo es seguir explorando y ver que hay más allá y qué es eso que está, siempre, un poco más lejos. Ese mundo “lejano” lo fascina, pero también lo asusta: muchas veces llora cuando ve a personas extrañas.

Gatear es sin lugar a dudas la novedad del momento. Muchos bebés empiezan precozmente a los seis meses, otros tardan más y sólo lo logran al noveno mes. Existen muchos bebés que saltan etapas y pasan directamente de sentarse a caminar. Como mencionamos, los bebés tienen ritmos de crecimiento diferente y no deberías preocuparte si no ha desarrollado esta nueva habilidad. Seguramente está más avanzado en otras.

Tu bebé puede caminar en cuatro patas de diferentes formas, empieza con una de ellas y luego mejora hasta incluir las cuatro extremidades. Es normal que algunos comiencen haciendo fuerza con sus brazos mientras están sentados y luego se mueven hacia adelante. Muchas veces se desplazan primero con su cola y otras usan sólo las dos manos y una pierna para moverse. Algunos logran ponerse de pie y luego caen sobre sus manitos.

No importa cómo y cuánto le lleve gatear, lo importante es mantener al nuevo explorador en un ambiente seguro para que no se lastime. Las medidas de seguridad básicas son mantener alejados remedios, productos de limpieza, enchufes y cables, tachos de basura, objetos filosos (cubrí las esquinas de los muebles) o que puedan romperse como los adornos. Nunca lo dejes solo mientras se baña o sobre la cama mientras lo cambias; tampoco en una habitación con escaleras. Acuérdate de que en esta etapa toca todo: controla que la zona alrededor de los muebles en los que se apoya para pararse sea segura.

Lo mejor es que tenga puesto pantalones para que no se dañe las rodillas y que esté acompañado: se mueve muy rápido, no conviene que esté solo en la habitación.

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