Yoga según el trimestre

Un instructor experimentado debería ir variando tu ejercitación a medida que transcurre tu embarazo. Aquí te describimos brevemente la práctica recomendada en cada trimestre.

yoga para embarazadas por trimestre-2

Primer trimestre

En el primer trimestre de embarazo, los cambios físicos todavía no son notorios, pero internamente experimentas un cierto grado de ensimismamiento y posiblemente, mareos, náuseas, vómitos y otros malestares que te exigen una adaptación constante para poder continuar con tus actividades. El cambio hormonal es significativo.

En esta delicada etapa, los malestares físicos restan energías para abordar posturas, por lo que el yoga se adapta a una secuencia más pasiva o relajante. Una posición como la Pinza en mariposa, te conecta física y energéticamente con su correspondiente chakra (centro energético del cuerpo humano) situado en la región pélvica donde se siente el niño. Toma mucho agua para evitar la deshidratación antes y después de cada clase. Y si ya practicabas yoga ten en cuenta que tu rutina, estando embarazada, deberá ser más tranquila.

Segundo trimestre

En el segundo trimestre comenzarás a notar las transformaciones físicas, como la forma y el tamaño de tu cuerpo. Tu mente se cargará con el esfuerzo que demanda aprender una forma diferente de relacionarte con tu cuerpo y con tu imagen.

Por otro lado, los primeros movimientos de tu bebé te llevarán a una mayor conciencia de su ser y con esto una elevada ansiedad y alegría.

En este periodo, el cuerpo pide movimientos suaves, sobre todo para aliviar las frecuentes tensiones en la zona baja de la espalda. Conviene estirar las vértebras en torsiones y extensiones hacia delante y arriba. Los ligamentos y músculos se encuentran más flexibles y el estado general y la energía aumentan por lo que se pueden agregar posturas sentadas. Una postura recomendada es el abanico, que facilita el paso de la orina, descargando la vejiga, la zona pélvica se mantiene extendida dándole espacio al feto para moverse y la espina dorsal se fortalece.

Tercer trimestre

En el último trimestre se presentarán dificultades de movimiento y comenzarás a sentir la sobrecarga. Hacia el final del séptimo mes, el bebé se colocará de cabeza lo que puede provocar molestias en el bajo vientre, además de que comenzará a manifestarse nuevamente la ansiedad por el nacimiento. El crecimiento del bebé produce molestias de diferente intensidad para cada mujer, por lo que deberá estimularse la búsqueda de nuevas posturas para evitarlas y aliviarlas.
En esta etapa se producen cambios como el de la articulación del pubis que se ablanda preparándose para el momento del parto. La práctica yóguica se centra en ejercicios de ponerse de cuclillas ya que esta postura abre la pelvis. También se incorporan con mayor intensidad ejercicios de relajación y respiración que fortalecen el cuerpo y relajan los nervios de la madre.

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